Como poder constituyente del regimen totalitario de mi misma he decidido darme a mí propiamente los poderes constituidos que regirán mi vida y mis pensamientos.Los derechos y deberes fundamentales quedarán recogidas en mi propia cabeza y solo alguien que tenga una buena sierra, destreza de neurocirujano y capacidad para leer entre líneas será capaz de interpretarlos.
Como cualquier pensamiento que se precie, la reforma de éste, es un largo y costoso proceso que solo puede ser propuesta, deliberada y sancionada por mí.
Como dueña y señora de mí misma declaro mi derecho universal a comer, dormir y follar como a mi me de la gana, lo que a mí me de la gana y con quien a mí me de la realísima gana.Con respecto a las demás leyes fundamentales acepto sugerencias.
Creo que después de dos años, y tres convocatorias por fin empiezo a entender el derecho constitucional ... aunque es posible que se me haya empezado a subir a la cabeza.
